La sociedad demanda a todas las industrias que sean más responsables. Pero para conseguirlo necesitamos de una tecnología más inteligente. La apuesta ética de instituciones y compañías resulta patente en algunos sectores, pero todavía existe una brecha entre lo que hacemos y cómo lo contamos. Las estrategias de marketing y las redes sociales, ayudadas por la tecnología, deben servirnos como amplificadores de esa responsabilidad ética que perseguimos como empresa y destino y que, a la vez, nos exigen nuestros clientes.

La sociedad demanda a todas las industrias que sean más responsables. Pero para conseguirlo necesitamos de una tecnología más inteligente. La apuesta ética de instituciones y compañías resulta patente en algunos sectores, pero todavía existe una brecha entre lo que hacemos y cómo lo contamos. Las estrategias de marketing y las redes sociales, ayudadas por+